SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA MATERNA (1 al 7 de agosto)

Los bebés necesitan los alimentos adecuados en el momento adecuado para crecer y desarrollarse hasta su máximo potencial. El momento más importante para la buena nutrición es el período breve de los 1.000 días desde el inicio del embarazo hasta el segundo cumpleaños del niño.

La leche materna es el mejor alimento para la salud y el desarrollo infantiles durante este período fundamental. Proporciona todas las vitaminas, minerales, enzimas y anticuerpos que los niños necesitan para crecer y prosperar.

La lactancia materna es una inversión milagrosa. Es una solución universal, de baja tecnología, de gran impacto y muy rentable para salvar las vidas de los bebés; sin embargo, no ha recibido la atención que debería a nivel mundial.

La lactancia materna es lo más cercano que el mundo tiene a una solución mágica para la supervivencia infantil. En los países en desarrollo, la lactancia materna óptima –que se inicia durante la primera hora después del nacimiento, se mantiene como lactancia materna exclusiva (ningún alimento ni líquido adicionales, incluyendo el agua) por 6 meses y posteriormente se aplica como lactancia materna continua hasta la edad de 2 o más– tiene el potencial de evitar el 12% de las muertes entre los niños menores de 5 años. Los niños que reciben leche materna de manera exclusiva tienen menos posibilidades de contraer diarrea y neumonía, y 14 veces más probabilidades de sobrevivir que los niños que no reciben leche materna

La leche materna es segura: está siempre a la temperatura adecuada, no requiere preparación y está disponible incluso en entornos con malas condiciones de salubridad y agua potable. De esta manera, la lactancia materna garantiza el acceso de los bebés a una cantidad suficiente y segura de alimentos asequibles y nutritivos. La lactancia materna también promueve el desarrollo saludable del cerebro, un rendimiento educativo más elevado y disminuye el riesgo de obesidad y otras enfermedades crónicas.

Las madres también se benefician de la lactancia materna: ayuda a prevenir la hemorragia después del parto, a reducir el riesgo de padecer cáncer de mama y ovario, y permite a las mujeres espaciar mejor sus embarazos.

Después de los 6 primeros meses de vida, UNICEF recomienda que los niños consuman una dieta diversa y frecuente de alimentos complementarios ricos en nutrientes e higiénicamente preparados, además de la leche materna. Estos alimentos no sirven sólo para llenar la barriga del niño: deben proporcionar suficiente energía, proteínas, grasas, vitaminas y minerales que satisfagan sus crecientes necesidades.

¿Cuáles son los desafíos?

En todo el mundo, la lactancia materna y las prácticas de alimentación complementarias son deficientes. Sólo el 38% de los lactantes del mundo (0-6 meses) son alimentados exclusivamente con leche materna y la mayoría de los niños pequeños no consumen una dieta mínimamente aceptable.

Uno de los mayores desafíos es la falta de conocimiento por parte de los gobiernos nacionales. Esto ha llevado, a su vez, a que cuestiones como la legislación sobre la protección, la capacitación de los trabajadores de la salud y los programas de orientación para mejorar la lactancia materna y las prácticas alimentarias complementarias no hayan sido consideradas suficientemente prioritarias ni se haya invertido financieramente en ellas.

También es necesario que los gobiernos apoyen mejor a las madres trabajadoras para que puedan amamantar. Adoptar políticas nacionales de apoyo y medidas legislativas –como la licencia de maternidad remunerada, pausas para amamantar y espacios designados– ayudará a garantizar que la lactancia materna y el trabajo no sean mutuamente excluyentes.

La falta de acceso a alimentos asequibles y ricos en nutrientes es un problema constante para muchas familias en todo el mundo. Con mucha frecuencia se introducen alimentos sólidos y blandos demasiado pronto o demasiado tarde, la frecuencia y la cantidad de comida que se ofrece es menor de lo que se necesita para el crecimiento normal del niño, o la consistencia o la densidad en materia de nutrientes de los alimentos pueden llegar a ser inadecuadas para las necesidades del niño.

¿Cómo está respondiendo UNICEF?

Iniciativa mundial de promoción de la lactancia materna – UNICEF y la OMS están liderando una alianza mundial para galvanizar la voluntad política y las inversiones a fin de aumentar las tasas de la lactancia materna. Un progreso rápido es posible: algunos países ya han realizado grandes avances en la mejora de la lactancia materna.

Políticas protectoras y legislación – UNICEF aboga por la promulgación de leyes nacionales que protejan la lactancia materna e impidan a las empresas de fórmula infantil el uso de prácticas de marketing poco éticas. UNICEF apoya a los países para hacer cumplir y supervisar estas políticas.

UNICEF también trabaja con los gobiernos para elaborar y aplicar políticas que ofrezcan tiempo, espacio y apoyo para que las mujeres amamanten. Esto incluye legislación para permitir que a las mujeres pasen más tiempo con sus hijos antes de regresar al trabajo, políticas de apoyo al trabajo y la familia, y políticas para facilitar que haya tiempo y espacios designados para la lactancia o la extracción de leche en el lugar de trabajo.