Fibromialgia. Fatiga y alteraciones en el sueño

El síndrome de fibromialgia es una forma común de fatiga y dolor muscular general. La palabra fibromialgia significa dolor en los músculos y en los tejidos que conectan los huesos, ligamentos y tendones. La causa de la fibromialgia se desconoce.

Alrededor del 90 por ciento de las personas con fibromialgia experimenta fatiga moderada o severa, menor resistencia al esfuerzo, o el agotamiento típico que conllevan la gripe o la falta de sueño. A veces la fatiga es más problemática que el dolor.

Las personas con fibromialgia pueden experimentar un tipo de fatiga parecido al que ocasiona otra afección, conocida como síndrome de fatiga crónica (SFC). Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades han desarrollado criterios para diagnosticar el SFC. Para diagnosticar a una persona con SFC, ésta debe presentar un historial de por lo menos seis meses de fatiga inexplicada, evaluada clínicamente, además de cuatro de los siguientes ocho síntomas: dificultad para pensar con claridad, irritación de garganta, hipersensibilidad de los ganglios linfáticos, dolores musculares, dolores en las articulaciones, dolores de cabeza, alteraciones en el sueño y malestar durante más de 24 horas tras un esfuerzo.

Usted puede observar que algunas personas con fibromialgia tienen síntomas que pueden encajar en la descripción de SFC, y viceversa. Otros trastornos que agrupan síntomas similares son los desórdenes somatoform (donde el dolor físico y la sintomatología está relacionada con factores psicológicos), y sensibilidades químicas múltiples.

La mayoría de las personas con fibromialgia experimenta trastornos del sueño. Aunque puedan conciliar el sueño sin grandes dificultades, tienen un sueño muy ligero y se despiertan con frecuencia durante la noche. A menudo, estas personas se levantan sintiéndose cansadas, incluso después de haber dormido durante toda la noche. La fatiga resultante puede ir desde la apatía y la disminución de resistencia hasta el agotamiento. El nivel de fatiga experimentado puede variar de un día para otro.

Las investigaciones han demostrado que la perturbación del sueño profundo altera muchas funciones críticas del cuerpo, como la producción de hormonas necesarias para reparar el tejido muscular, así como los niveles de sustancias que controlan la percepción del dolor por parte de la persona. Está claro que los problemas del sueño pueden agravar los síntomas de la fibromialgia, por lo cual poner atención a mejorar el sueño es parte integral del manejo de este trastorno.

Tomado de:http://espanol.arthritis.org/espanol/disease-center/fibromialgia/