Día Mundial de la Salud 2019 | 7 de abril | SALUD UNIVERSAL: PARA TOD@S, EN TODAS PARTES

Salud universal significa que todas las personas tengan acceso, sin discriminación alguna, a servicios de salud integrales de calidad, cuándo y dónde los necesitan, sin enfrentarlas a dificultades financieras. Requiere la definición e implementación de políticas y acciones con un enfoque multisectorial para abordar los determinantes sociales de la salud y fomentar el compromiso de toda la sociedad para promover la salud y bienestar

El Día Mundial de la Salud (DMS), que se celebra el 7 de abril, este año marca el final de las celebraciones del 70 aniversario de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En la Región de las Américas, estas celebraciones se han enfocado en torno a la salud universal, bajo el lema “Salud universal: para todos y todas, en todas partes”.

El DMS se celebra después de la “Conferencia Mundial de Atención Primaria de Salud” del 2018 en Astaná y antes de la “Reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la cobertura universal de salud¨ (UNGA) que se llevará a cabo en Nueva York en septiembre de 2019. Ambos eventos, representan una gran oportunidad para reiterar nuestro compromiso con la salud para todas las personas, enfocándonos en el papel fundamental de la atención primaria de salud en el camino hacia la salud universal.

En la Región de las Américas, la campaña se centrará en la equidad y la solidaridad, abordando las barreras de acceso a la salud y a los servicios de salud, teniendo como meta, mejorar la comprensión de la salud universal e impulsar acciones que contribuyan a que ésta sea una realidad para todas las personas, en todas partes.

Todo el mundo tiene un papel para desempeñar, estimulando las conversaciones y contribuyendo a un diálogo sobre las políticas que pueden ayudar a su país a alcanzar y mantener la salud universal.

Los profesionales de la salud pueden:

  • Discutir políticas intersectoriales para asegurar la disponibilidad, accesibilidad, pertinencia y competencia de los recursos humanos para la salud universal.
  • Discutir las necesidades de los equipos de trabajo interprofesionales, preparados y motivados, que son esenciales para responder a las necesidades de salud de las personas, donde sea que vivan.
  • Alzar su voz para que los trabajadores de la salud puedan gozar de un empleo estable y digno, ya que esto fortalece los sistemas de salud y el desarrollo económico y social de un país.
  • Crear movimientos que favorezcan los acuerdos de alto nivel entre los sectores de la educación y la salud, que facilitan alcanzar estándares de calidad en la formación del personal de salud según las necesidades de las comunidades.
  • Abogar para que se incorpore la perspectiva de género en los nuevos modelos de organización y contratación en los servicios de salud.

Las personas y comunidades pueden:

  • Alzar su voz para hacer cumplir el derecho a la salud.
  • Crear movimientos nacionales en pos de la salud universal.
  • Comunicar sus necesidades, opiniones y expectativas a los responsables locales de la formulación de políticas, los políticos, los ministros y otros representantes del pueblo.
  • Hacer oír su voz, a través de las redes sociales, para asegurarse de que se tengan en cuenta las necesidades de salud de su comunidad y se les otorgue prioridad en el ámbito local, entre otras cosas.
  • Invitar a las organizaciones de la sociedad civil a que hagan llegar las necesidades de su comunidad a los responsables de la formulación de políticas.
  • Compartir sus vivencias, como comunidades y personas afectadas, con los medios de comunicación.
  • Organizar actividades como foros de debate, debates de política, conciertos, marchas y entrevistas, para dar a las personas la oportunidad de interactuar con sus representantes sobre el tema de la salud universal a través de los medios de comunicación y de las redes sociales.
  • Abogar para que el Estado implemente estrategias para motivar a los equipos de salud – a través de incentivos económicos, de desarrollo profesional y de calidad de vida—que promuevan su retención y permanencia en zonas remotas y desatendidas.

Los tomadores de decisión pueden:

  • Participar en conversaciones estructuradas con distintos actores de la comunidad que se ven afectados y que son esenciales para garantizar la salud universal.
  • Recoger las demandas, opiniones y expectativas de la población sobre asuntos relacionados con la salud universal a fin de mejorar las respuestas de política. Puede consultarse a la población, por ejemplo, mediante diálogos cara a cara, encuestas o un referéndum.
  • Colaborar con las organizaciones comunitarias y los defensores de la salud universal a fin de estudiar soluciones viables respecto a la misma.